SALUDO HERMANO MAYOR


Hermanas y Hermanos todos en el Señor.

Sean estas mis primeras palabras como Hermano Mayor, de esta Muy Antigua y Fervorosa Hermandad, de agradecimiento para todas las personas que con vuestro testimonio y apoyo me habéis traído hasta aquí, nada y más y nada menos, que al cargo de Hermano Mayor.

Al Hermano Mayor Jose Antonio Parrado y su Junta de Gobierno, agradecer su dedicación y todo su trabajo en estos años.

A los nuevos miembros de mi Junta de Gobierno que hoy han tomado posesión de sus cargos, personas responsables, comprometidas, con experiencia y sabiduría, sin olvidar a otro grupo de personas más jóvenes, que con ilusión y ganas de trabajar, no me cabe la menor duda que estarán a la altura que hace falta. No nos podemos olvidar que el futuro de la Hermandad está en sus manos. Con entusiasmo, dedicación y el esfuerzo de todos conseguiremos los retos marcados. ANIMO.

También quisiera mencionar a mi familia, a mi mujer Mari Carmen y mis hijas María y Marta, las cuales siempre me han apoyado en mis decisiones y les tocara vivir los problemas y las satisfacciones que como Hermano Mayor seguro tendré.

Ser Hermano Mayor de esta gran Hermandad, era una circunstancia que en mi vida nunca me había planteado, y no porque no fuera una ilusión como siento hoy en día, sino por la importancia y la responsabilidad que conlleva este cargo. Estamos hablando de una Hermandad de 5 siglos de historia, por la que han discurrido muchas generaciones, pasando el testigo de padres a hijos. Una Hermandad con sus costumbres y tradiciones. Una Hermandad que entre todos tendremos que adecuarla a los tiempos que vivimos, pero sin perder su razón de ser ni su seña de identidad.

Soy de los que piensan que el verdadero patrimonio que tienen las Hermandades son las personas que la componen y precisamente nuestra Hermandad posee un importante capital humano del que debemos sentirnos orgullosos. Hermandad, hermanos, hermanamiento, palabras sobre las que debe girar nuestro trabajo diario como Junta de Gobierno.

Es por lo tanto, por lo que quiero invitar a todos los hermanos a contar con ellos, ya que todos somos importantes para poder formar una Hermandad llena de vitalidad, entusiasmo e ilusión y poderla vivir en un ambiente lleno de alegría y fraternidad cristiana.

En un día tan importante para mí, no me puedo olvidar de tres personas que ya no están entre nosotros, hermanos de esta Hermandad: el primero mi tío Ricardo Viera que fue el que me inculco el verdadero amor a esta Hermandad. De don Fernando Vega (sacristán durante tanto años de esta parroquia de Santa Cruz) persona que dedico toda su vida a esta parroquia y todas las Hermandades de Santa Cruz y que tanto lo tengo que agradecer por sus consejos y sabiduria. Y la tercera a mi amigo y hermano Jesus Freire Gálvez, que seguro hoy estará compartiendo junto al su Sr. de la Sangre esta alegría de mi nombramiento como Hermano Mayor.

Sin más y para terminar pedirle al Santísimo Cristo de la Sangre y a Nuestra Señora de los Dolores, que me conceda a mí y a toda mi Junta de Gobierno la gracia del entusiasmo y la ilusión para poder guiar esta Hermandad durante los próximos cuatro años.

Muchas gracias.
Antonio Lora Viera
Hermano Mayor